Bola Canaria

 
 
Introducción  

 


El juego de la pelota o bola canaria, es una práctica que no es muy usual, casi residual, y de ahí que no sea muy conocido por las nuevas generaciones de niños y jóvenes.

 

Es un juego de lanzamiento de precisión que tiene muchas similitudes con la petanca, aunque este último es más conocido.

El origen del juego parece estar relacionado con ritos de adivinación que se practicaban en culturas como la griega y la romana. Esta práctica debió llegar a las Islas con los primeros colonizadores.

 
Características  

El objetivo principal de la bola canaria, es situar la bola lo más cerca de un objetivo determinado, que en este caso es el denominado Boliche o Mingue.

Para jugar se utilizan 12 bolas por equipo, que serán de igual color dentro del equipo, y así diferenciarse del contrario. El material con el que están hechas las bolas suele ser una pasta que deberá estar homologada por la Federación Canaria.

La bola tendrá un diámetro máximo de 120mm y un mínimo de 90. El peso oscilará entre los 1.000 y 1.200 gramos.

El desarrollo de la partida consiste en sumar puntos, que estarán definidos en función del número de bolas más próximas al boliche.

Los equipos los formaran un número de jugadores, cuatro normalmente, y cada uno de éstos tendrá un número máximo de tres bolas.

Para la práctica se establece una serie de categorías entre los jugadores. Serán infantiles de 10 a 14 años, juveniles de 15 a 18 años y seniors a partir de los 18 años.

El boliche, es una de las piezas clave dentro del juego, dado que es el objeto que sirve de referencia. Tendrá un diámetro de 35 a 45 mm. teniendo que ser metálico con un peso máximo de 50 gramos y un máximo de 500 gramos.

El terreno de juego será rectangular, de 18 metros de largo como mínimo y de 25 metros de longitud máxima.

La anchura del terreno de juego no puede ser inferior a 3,5 metros ni superior a los 6 metros.

El piso del terreno de juego será de tierra, jable, arena o cualquier material similar.