Historia del proyecto

En este apartado del menú se explican las diferentes etapas por las que ha transcurrido el proyecto y la elaboración de la Carta Etnográfica de Gran Canaria desde los comienzos en el año 1993 hasta la transferencia de los inventarios a cada ayuntamiento.

Antecedentes

El inventario del patrimonio etnográfico inmueble de Gran Canaria, se incluía en sus inicios en un ambicioso proyecto desarrollado por la Dirección General de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias y los Cabildos Insulares, y desarrollaba el inventario del patrimonio histórico-artístico, el arqueológico y el etnográfico de la totalidad del Archipiélago.

En los primeros años de la década de los años 90 del siglo XX la administración pública canaria poseía un amplio desconocimiento sobre la tipología, patologías y factores de riesgo de los bienes etnográficos inmuebles, a la que se sumaba una carencia de legislación específica y de partidas presupuestarias concretas para ejecutar planes de actuación en patrimonio histórico.

Entre los objetivos diseñados para subsanar el estado de la cuestión estaba la realización de los Inventarios de Patrimonio Etnográfico Inmueble en todo el Archipiélago, a la vez que se redactaba la que iba a ser la Ley de Patrimonio Histórico de Canarias (Ley 4 / 99, de 15 de marzo). 

Inicios del proyecto

En la primera fase del inventario, la Dirección General de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias asumió la financiación y el trabajo se restringió a los bienes inmobiliarios vinculados a los modos tradicionales de producción, como se explica en el apartado de la Carta EtnográficaLa Fedac obtuvo el contrato para implementar este inventario en el primer grupo de municipios.
Un nutrido grupo de expertos de todas las islas reunidos por la Dirección General de Patrimonio Histórico del Gobierno de Canarias definieron las particularidades de cada uno de los inventarios, y elaboró un modelo común de  ficha de campo para todo el Archipiélago, estructurado temáticamente y compuesto de cinco páginas para el inventario del patrimonio etnográfico inmueble.

La fase inicial en Gran Canaria, comenzada en mayo 1994, incluía los bienes de los municipios de la cuenca del barranco del Guiniguada, que eran Artenara y Tejeda en la cabecera, Santa Brígida y San Mateo en medianías, y en la costa el municipio de Las Palmas de Gran Canaria. El inventario en el municipio capitalino se circunscribió inicialmente a la zona rural y suelo rústico. El trabajo en la cuenca del Guiniguada aportaba un primer diagnóstico del estado del patrimonio inmueble etnográfico en áreas bien diferenciadas que eran representativas de las comarcas de Cumbres, Medianías y Costa.

La asignación presupuestaria de los recursos económicos se produjo a través de la firma de un contrato entre la Dirección General de Patrimonio Histórico y el organismo autónomo del Cabildo de Gran Canaria, Fedac.

Los profesionales que realizarían el trabajo de campo de la Carta Etnográfica se seleccionaron entre un grupo de licenciados en Geografía o Historia de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria.

Elaboración de las Cartas

En 1995 la Dirección General de Patrimonio Histórico, tras una serie de circunstancias, abandonó el proyecto, provocando que los inventarios se paralizaran en todo el Archipiélago. Entonces la Fedac decidió, con el apoyo de la Junta Rectora, retomar la iniciativa y asumir la continuación ininterrumpida del inventario en todos los municipios grancanarios con cargo a sus propios recursos.
Se consideró que la Carta Etnográfica era un documento fundamental para la gestión y conservación del patrimonio etnográfico inmueble a nivel insular y municipal, y un buen soporte para la toma de decisiones.

A partir de 1995 desde la Fedac se reinició el trabajo de campo, comenzando por los municipios del sur, San Bartolomé de Tirajana y Santa Lucía, hasta que en el año 2002 se finalizó con el municipio de Valleseco. El resultado después de casi 10 años de trabajo, tanto de campo como de gabinete, son unas 9.000 fichas de 4 páginas cada una, con otros tantos croquis y más de 20.000 negativos y fotografías positivadas, así como una numerosa cartografía.

Paralelamente al trabajo de campo se desarrollaron otras tareas:

1º.- Las fichas de campo fueron volcadas a un soporte informático que permitiera la gestión y manejo de los datos. En los comienzos del proyecto esta información fue informatizada en una aplicación bajo MS-DOS, limitada a datos alfanuméricos. Con posterioridad, los ingenieros informáticos Emilio Medina y José Celano (iQ Ingenieros), dirigidos por el director técnico de la Fedac, Eduardo Grandío, han desarrollado una aplicación en Acces bajo entorno Windows, que permite la incorporación de imágenes y un fácil manejo a los usuarios.

2º.- Finalizado el registro del patrimonio etnográfico inmueble en cada municipio, se hacía entrega a cada ayuntamiento de las fichas de la Carta Etnográfica, clasificadas por localidades, en soporte papel.

3º.- El geógrafo Antonio Ramón Ojeda realizó un trabajo de análisis sobre la ubicación de los bienes inmuebles, dirigido por el Dr. Grandío de Fraga (director técnico de la Fedac y responsable de la coordinación de los equipos de investigación) y el catedrático de Geografía de la ULPGC, Dr. Morales Matos, que desembocó en un proyecto de Tesis Doctoral titulado “Carta Etnográfica de Gran Canaria. Análisis cartográfico, estadístico y territorial del inventario de bienes inmuebles de interés etnográfico”, defendida en febrero del año 2003 en la ULPGC.

Presentación y transferencia

El importante registro documental elaborado durante una década por la Fedac sugería la conveniencia de realizar una presentación a diferentes colectivos profesionales, culturales y sociales. El acto se realizó en marzo de 2003, en las dependencias del Centro de Iniciativas Culturales de la Caja en la Alameda de Colón en Las Palmas de Gran Canaria. Para la presentación se elaboró una proyección que recogía las características de la Carta, el proceso de elaboración, las tipologías de los bienes, así como una variada cartografía elaborada en la tesis doctoral que sobre el Inventario de Bienes Inmuebles de Interés Etnográfico se había hecho.

Con posterioridad, la Fedac procedió a adaptar la base de datos para poder aplicarla bajo entorno Windows 98 y 2000, con el objetivo explícito de facilitar la transferencia de cada inventario al municipio correspondiente. Para desarrollar este objetivo se elaboraron unas carpetas, entregadas a cada municipio, contiendo un manual de uso de la base de datos, un listado de los bienes por localidades, un glosario de definiciones de los bienes, cartografía de localización de los inmuebles a escala 1:25.000 y 1: 10.000, así como dos CD-ROM, uno con la base de datos del municipio, y el otro con la presentación de la Carta en PowerPoint.

 

Futuro

Más allá de la difusión, la finalidad de este documento es servir de instrumento a las instituciones responsables de la salvaguarda del patrimonio, facilitándoles el desarrollo de una política que nos permita conservar, distrutar y transmitir este importante elemento de nuestra cultura y de nuestra identidad.

La Carta Etnográfica es un documento básico para la elaboración del capítulo de Etnografía de los Catálogos Arquitectónicos Municipales, documentos adjuntos al Plan General de Ordenación. Por lo tanto la Fedac, como organismo del Cabildo de Gran Canaria, promueve que cada ayuntamiento asuma la responsabilidad directa de la gestión del Inventario de Bienes Inmuebles de Interés Etnográfico, y ha transferido a cada municipio este documento para que incorpore el mantenimiento y el desarrollo de la base de datos. Desde la Fedac hemos entregado e instalado la base de datos en las oficinas técnicas de las 21 localidades de la Isla, formando a un técnico municipal en el manejo, uso y gestión del inventario etnográfico.